Ramón era pequeño, aun tenia que dar el estirón, pero para los niños era un tapón, un enano, y aunque los adultos le repetían una y otra vez que pronto daría el estirón, el solo tenia oídos para los niños y creía que tenia algún tipo de enfermedad de esas que hacen que te quedes pequeño.
El se divertía a su manera, aunque nunca le dejaban jugar a fútbol, siempre llevaba mentalmente la cuenta de los goles, todos los niños de la plaza lo sabían y cuando se descontaban recurrían a ramón,- tapón como vamos?- el jamas contestaba, levantaba las manos colocando los dedos como si de un marcador de tratara, en una mano los goles de un equipo y en la otra la del otro, algunas veces se despistaba mirando a clara, sobretodo los domingos por la mañana, y la pregunta le pillaba despistado, improvisaba y se lo inventaba, siempre le creían, algunos de aquellos niños no sabían ni leer.
clara era una niña mayor que el, mucho mas alta, nunca había hablado con ella, pero aun así sabia muchas cosas de ella, tenia 13 años, dos mas que el, y habían nacido el mismo día, el 25 de diciembre.
Esa mañana no dejaba de mirarla, estaba preciosa con su vestido rosa y el lazo en el pelo, a su lado dándole patadas a las piedras, y cogido de la mano por su madre dándole estirones, iba su amigo sancho, hermano de clara y mejor amigo de ramón.
continuara.........