martes, 9 de agosto de 2016

La luz y la tortuga

En los bosques ya no se veía mucha luz, las zarzas y los pinos los tapaban todo, el sol apenas entraba tímidamente entre las hojas de unos abedules que aun sobrevivían a la sequía, los pájaros sobrevolaban por encima de los árboles buscando un poco de agua que llevarse a su pico, solo las hormigas mas listas que nadie, recogían cada mañana las gotas de rocío, y las apilaban con cuidado para que no se rompieran, los conejos se refrezcaban con algunas hojas empapadas en agua, todo a tempranas hora de la mañana, si esperaban mucho el viento que se levantaba pronto lo secaba todo muy rápido, y hasta el día siguiente no había manera de beber nada, solían comentar entre ellos que el viento se lo bebía todo, algún día volverán las lluvias, volverá el sol, y entrara luz y la luz nos dará la vida.
Pasaban los días, días oscuros todos ellos.
Decidieron subir al monte de la tortuga, allí vivía una tortuga centenaria, apenas salia de su caparazón, pero los mas viejos del lugar recuerdan los días en que la tortuga salia a diario de el y acudían de los alrededores a pedirle consejo.
Nada tenían que perder, quizás la vieja tortuga no salga de su caparazón para escucharlos pero tenían que intentarlo.
Llegaron a media tarde y los mas jóvenes se quedaron impresionados al ver lo enorme que era ese caparazón, una tortuga así no se veía todos los días, estuvieron debatiendo como plantearle el problema y ni siquiera en eso se ponían de acuerdo, el tono de voz iba en aumento, seguían enzarzados en la discusión cuando se oyó un ruido seco, perecido al sonido de un tambor, todos callaron y vieron como del caparazón empezaba a salir la tortuga, tardo varios minutos en salir entera, y una vez fuera empezó a mirar a todos uno por uno.
- llegáis hasta aquí para pedir consejo, y ni siquiera sois capaces de poneros de acuerdo entre vosotros, solo discutís y no sois capaces de ver el verdadero camino, queréis mi consejo? Dejad de discutir y no os harán falta mas consejos, buscáis la luz, pero no queréis salir de vuestro caparazón- tardo aproximadamente el mismo tiempo en volver a entrar en el caparazón.
Volvieron en silencio todo el camino de vuelta, todos iban pensando en las palabras de la vieja tortuga, y en como deberían ponerlas en práctica.
En la reunión de urgencia en el bosque acudieron todos los animales, era la primera vez que estaban todos, pero la ocasión lo merecía, había pasado media hora desde que dijeran en voz alta las palabras de la tortuga y lejos de hacer caso hacían todo lo contrario, discutían acaloradamente, así estuvieron varias horas, hasta que una pequeña hormiga dijo, - ella para vez la luz sale de su caparazón, quizás quiso decir que debemos salir nosotros a por la luz y no esperar que venga a nosotros- con el alboroto solo la escucharon lo que estaban mas cerca de ella, pero la voz se fue corriendo entre todos hasta que llego al lobo que los hizo callar, - hormiga sube a la piedra y repite lo que has dicho en voz alta- lo repitió y todos se quedaron callados, el silencio duro varios minutos, hasta que los monos chillando subieron a los árboles y empezaron a quitar hojas, habían miles pero no paraban de sacar una tras otra, el montón que se iba haciendo en el suelo lo iban recogiendo entre todos, y a los pocos minutos todos los animales del bosque estaban trabajando en equipo.
Horas mas tarde el primer rayo de luz entro en el bosque.