la noche del jueves al viernes se hizo larga, no solo por el montón de horas que dormí, mas bien porque estuve toda la noche con fiebre, el viernes estuve mejor pero todavía no me veía con ganas de ponerme a escribir.
el ultimo día en Zaragoza, como todos los últimos días son algo diferentes, aunque intentas aparentar que es un día mas, no es así y sabes que se acaba lo bueno, recoger todo, hacer maletas, cargar maletas, y sobretodo lo mas odiado, cargar el coche, salimos del apartamento a las 11 de la mañana y no dio tiempo para mucho, una vuelta por la calle Alfonso para acabar de comprar cuatro cosas y a comer, bueno lo que si encontré después de buscar por todas las tiendas de música, fue un guitarrico que me pidió un compañero de la rondalla, ya pensaba que no lo encontraba, pero al final lo encontré, me sorprendió el precio 465 euros, joder mas que una bandurria, también depende de la bandurria claro, porque estuve tocando una en la tienda de 1200 euros, una carrillo, joder que bandurria.
el viaje de vuelta se me hizo largo, ahí fue donde me empecé a encontrar mal, pero llegamos sin problema, que gusto de llegar a casa, si es que como en casa no se esta en ningún sitio.
un saludo a todos los que han dedicado un poco de su tiempo a leer este pequeño bitácora, de momento el bitácora se volverá a aplazar hasta tener algo diferente que contar, ya sabéis algo que no sea poner enchufes o montar luces, por no nombrar cosas mas desagradables.
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