las flores dejaron los colores para otro día, los olores no eran agradables, la luz se torno oscura y en la calle las farolas apagadas presagiaban un mal día, el dia fue muy lluvioso, todavia caian gotas de agua por los viejos canalones de los tejados, el taconeo de sus zapatos se fundia con el tintineo del agua, a lo lejos dos viejos gatos, recordaban aquellos años en el que todas las gatas se morían por sus garras, los cuervos batian sus alas para refrescarse, el calor era asfixiante, los lobos discutían, siempre les costó elegir al líder de la manada, y entonces todos callaron, el calor intenso se fue desvaneciendo poco a poco, hasta que un frio intenso recorrió el cuerpo de todos y cada uno de ellos, y entre niebla apareció ella, alta y esbelta como siempre, su taconeo, su sola presencia daba pavor.
Y entonces lo entendí todo, este era mi día, que como lo sé? Me lo contaron las paredes, no sólo oyen. También hablan
sábado, 1 de junio de 2013
La guadaña
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