Como cuando el mar con sus brazos en forma de ola, te recoge en su regazo y te mece con su vaiven tan peculiar, te abraza fuerte y te lleva consigo, después, poco a poco te va soltando, simulando una caricia, pero te volverá a llevar consigo si no sales de el, yo noto esa caricia, la estoy saboreando, y sigo así, disfrutando cada paso, pero sin parar de caminar, en esa dirección, fuera del mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario