me desperté, en el comedor la tele estaba muy alta ,y es que la edad le había respetado muchas cosas pero el oído no era una de esas cosas, me levante y entre en el comedor sin decir nada, ella estaba sentada en su sitio de siempre, con esa bata de colores, que poco a poco con los años había dejado de ser negra, y no es que los años la hubieran descolorido, es que el luto fue pasando de moda, hasta el punto que hasta su generación empezó a pensar que era una tontería vestir en señal de luto, su luto estaba en el corazón, donde todos lo llevamos aunque no se vea, ese es el mejor sitio, donde no se ve.
me senté en mi sitio, cuando en una casa somos mucho todos tenemos nuestro sitio, y mi sitio era ese ,al lado de ella, muy prudente como siempre me pregunto si me había despertado la tele, yo le conteste que no, que ya no tenia mas sueño, ella me miro y sonrió, sabia que le mentía, y entonces me empezó a contar la película, como de costumbre me la empezó a contar con todo lujo de detalles, siempre pensé que no hacia falta tantos detalles para resumir una película, pero jamas se lo dije, y esta vez no iba a ser diferente, al contrario yo le preguntaba porque me gustaba ver como disfrutaba explicándome la película, hacia tanto tiempo que no me contaba ninguna película, ni siquiera se cual fue la ultima que me contó, así que decidí no interrumpirla, o irme sin dejar que la acabara de contar, me gustaba escuchar como se reía con esa risa contagiosa que es posible que yo haya heredado, a veces me reía yo de las cosas que ha ella le hacían reír, y así los dos acabábamos riendo a carcajadas por cosas diferenentes, yo de lo que me gustaba verla reír y ella de esa escena de la película que tanta gracia le había echo, hoy creo que ella reía de lo a gusto que estaba con su nieto pasando un rato hablando, creo que se sentía querida, y es que llegamos a unas edades en la que sentirse querida es lo único importante.
y cuando estábamos los dos riendo, me volví a despertar, hacia mucho que no soñaba con ella, y me dio rabia este puto insomnio que me privo de estar un rato con ella, y estando todavía en la cama recordé cosas que en su momento le di tan poca importancia, como enhebrar una aguja, que dios te conserve la vista, me decía, y me gustaba escucharlo, incluso siempre esperaba que lo dijera, y yo siendo ateo, y note en la boca el sabor de ese arroz con leche que tan bueno le salia.
tu no tienes que estar trabajando, fue lo ultimo que me dijo, no yaya hoy no, le dije yo, me tenia que contar la ultima película.pero no fue la ultima, algún día me volveré a dormir y me volverá despertar la tele, y me volveré a sentar en mi sitio al lado ella, y le volveré a enhebrar una ajuga, y volveré a probar ese arroz con leche, lo se.
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