Repasaba mentalmente lo que había preparado en la bolsa sin dejar de mirarla, cuando llegaba al final de la lista, volvia a empezar y, así una y otra vez.
Antes eso no le pasaba, pero la memoria hacia años que le empezó a fallar, bueno eso le decían a el, el tenia su propia teoría, el sostenía que con los años cada vez se tienen mas cosas en la cabeza y llega un momento que no caben, (siempre me gusto esa teoría) y argumentaba su teoría diciendo que muchas veces uso esa mochila, y nunca repasaba una y otra vez lo que necesitaba, centenares de partidos de fútbol jugué con ella- decía el- y jamas me deje nada-. aunque jamas llevó gel ni champú, pero ya seria otra historia.
Pero pensar en esas cosas, le apartaban de sus verdaderos temores, sabia que sus días de excesos, de salidas a correr, de noches de rock, de subidas a las montañas hacia años que se habían acabado, a eso ya se había acostumbrado, y eso le daba pánico, le asustaba, le parecía terrible que alguien se pudiera acostumbrar a dejar de hacer algo que quisiera hacer, cuando se juntaba con amigos el lo solía repetir mucho,- lo malo no es no hacerlo, lo malo es acostumbrarte, eso te paraliza, no te deja ver mas allá- años mas tarde decía que ese fue el cáncer de aquella sociedad.
el se auto engañaba y decía que ya no necesitaba todo aquello, ella jamas le creyó.
Embobado- le dijo ella a la vez que le daba un pequeño empujón- estas bien?
te seguiré queriendo igual?, volveré a sentir ese cosquilleo? seguiré siendo el mismo que he sido siempre?- tres preguntas para dar una respuesta, era muy común en el, lo hacia muy a menudo- hizo una pausa y continuo- o me volveré como el?.
Ni siquiera sabia quien era, jamas lo había visto, pero a partir de ese día iban a ser inseparables.
3 plantas mas arriba en una sala amplia lloraban la muerte de un hombre,-tenia un buen corazón- era la frase que mas se repetía.
Justo lo que el necesitaba, un buen corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario